‘Mi culo y yo’- Ensayo

Si hay algo que he aprendido en mi escaso tiempo de vida literaria es que cuanto más te cueste decirlo, más importante es que lo hagas.

Al titular y enmarcar este ensayo, irremediablemente se me viene a la cabeza el qué dirán. Yo expongo mi culo, de lo que se deriva que los hombres tienen derecho a juzgarlo para bien o para mal -salivar o condenarlo- y las mujeres a opinar sobre mis actos -santa o puta-.

Hace unos años, estaba arraigada la costumbre de pensar que la mujer que mostraba su cuerpo lo hacía con intenciones lascivas y ególatras. También es verdad que hace unos años, quien tomaba un selfie y lo subía a Tuenti era poco menos que un enamorado de sí mismo -¿qué se ha creído este? ¿Que tiene una cara? ¿Que puede retratarla? ¿Que sale bien en la foto?-. Ahora andamos con el teléfono pegado a la napia y nadie sospecha de nadie. Los tiempos avanzan.

 

 

Yo vengo a contar la historia de mi culo, though.

No es una historia fuera de lo común, imagino, pero es la mía. Y la de mi culo.

Ya sabes lo que dicen: «qué prefieres, tetas o culo». Porque esas son las dos partes por las que cortar el bacalao. Pues yo siempre he sido del segundo equipo. Sin honra ni deshonra: un hecho.

Lo curioso es que nunca me haya dado vergüenza no ser del primer equipo, esto es, no contar con una delantera atrapa-chicos, y sí me haya sacado los colores ser del segundo. Para entendernos: yo caminaba, en la época de los pantalones bajos, con el culo apretao, como si así pudiera impedir que lo miraran. En cuanto llegó la oportunidad de cubrirse con amplias camisetas, lo hice. Y descansé en el anonimato.

La moda -gracias a los dioses- me salvó hace poco de la negrura autoimpuesta y trajo a mi armario los pantalones sobaqueros. Al principio me sentía una diva negra con ellos, en el mal sentido -si es que puede haber mal sentido en una cosa así- pero me obligué a pasear con ellos hasta que dejaron de ser un tormento y pasaron a ser solo mis vaqueros. Mi culo.

 

 

Si cuento la historia de mi culo es porque la gente no entiende que mi culo es mío y que hago con él lo que quiero. Y que eso no legitima a nadie para llamarme nada. Ni para tener ningún derecho sobre él, como objeto. Ni sobre mí, como sujeto.

Que si se me ha educado en la vergüenza, y no en el orgullo, no es problema mío. Pero sí lo es la responsabilidad de cambiar de parecer, de valores, y de practicar los propios en consonancia. Vistiendo vaqueros altos, paseando con la cabeza alta. Escribiendo lo que me dé la gana.

Aunque al principio cueste trabajo, e incluso la solución para el desasosiego pase por aceptar el consabido escarnio público, hay que entender una cosa bien simple: la suciedad no es mía. No es de mi culo. Es suya. De sus ojos.

El mundo seguirá teniendo las mismas estructuras mientras nos convenzamos de que responden a simple fisiología y sentido común, cuando la verdad es que subyace un patrón patriarcal -cuánto odian esta palabra algunos hombres, ¿verdad?- en la distribución de los puestos de poder y un corte conservador y puritano que la religión ha imprimido en nuestra sociedad. Esto es: un hombre no siempre se excitará viendo un culo enfundado en vaqueros, y este impulso no le llevará a tomar por la fuerza lo que ve, por el simple hecho de que ya no es un primate. Del mismo modo, una mujer no tiene por qué concluir que con una foto de mi culo yo intento robarle a su hombre, ni enumerar los defectos de mi culo, ni insultarme en general con una amplia gama de calificativos.

Si publicar una foto de mi culo en vaqueros puede considerarse descarado o gratuito, el problema no es mío. Eso es lo que he aprendido.

Y que si te cuesta escribirlo, tienes que hacerlo.

Y si te cuesta enseñarlo, no tienes otra opción que reconquistarlo, reivindicarlo y empezar a vivir según tus propios patrones. De vaqueros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s